jueves, 20 de octubre de 2011

FAUSTO

Todavía
me quedan treinta minutos
de libertad.
Todavía
me quedan treinta minutos
antes de la condena a muerte
de un diablo.
Todavía treinta minutos
y Fausto vivirá.
Aún los minutos parecen
cosidos con grapas de plástico
y enmudecen lentos,
pesados tras la pesadez del tiempo.
Aún el aliento de mi estómago
palpita en el corazón del mundo
y el negro cuervo revolotea lejos
y no será capaz de encontrar
un cuerpo preso por la condena del tiempo.
Aún parece que el mundo huye
de mi lado
y las criaturas se arrastran a mis piés.
Los treinta minutos de la condena
eterna
son más eternos que cualquier eternidad.
El reloj ha perdido su materialidad
y no se oye su tic-tac
porque Fausto es presa del miedo
y el horror infernal de sus pupilas
recoje la imagen muda
de unas manillas circulares
que nunca terminarán con su tiempo,
porque el tiempo está dentro de él,
y él es el único dueño sobre el mundo
y el tiempo,
¿Cómo puede ser que esté asustado?
¿Cómo puede ser que lágrimas furiosas
resbalen hasta el centro del mundo
y se hagan piedras opacas
antes de salir de la habitación?
¿Cómo podrá ser que el cuerpo abandone
al alma?

AMIN

jueves, 13 de octubre de 2011

COMO

Como largas alas de gaviota
se presenta el futuro inmenso
estrellado de sal.
Arrastra el dolor
los sonidos desgajados del tiempo.
El lucero matutino
se refleja en el interior de los objetos
hasta tocar fondo,
y una mancha negra se deshace en humedad.
Una figura alcanza bajo la lluvia
un gran monte sin nubes
y desaparece bajo el barro
de una montaña sin pensamientos.

AMIN

EL GUERRERO

Me dirijo al rincón recóndito de mis sueños
seducida, deprimida,
alejándome de todo lo que una vez fue mío,
y me precipito y desaparezco
y la nada huye del espacio vacío
y el niño y la madre nada sienten
y el hombre y su amante su destino tejen
para no morir para no desaparecer
de los rincones del sueño
donde arañas incontables
cuentan historias de fantasmas
y brujas de los cuentos
añoran el chocolate caliente y apetitoso
de unos ojos de niño.
Abres, y nada cierras.
Cierras, y nada abres.
Tu batalla estaba perdida o ganada
antes de lucharla.
No te enfurezcas, no,
que todavía queda la forma,
esa forma de lucha que dará la victoria
al guerrero que siempre se pensó
más débil.

AMIN

viernes, 7 de octubre de 2011

CRISOL

El crisol se encuentra en el interior de los instantes, un pulso de vida que pasa desapercibido si nuestro ritmo no es el adecuado, si disociamos nuestra naturaleza de nuestros asuntos, tan artificiosos, tan irreales....
Lo más real que existe es el trato humano, horizontal, sin artilugios, con el corazón siempre en la mirada, en las manos, en el alma....
Olvidar eso es olvidar lo propio por lo ajeno, lo realmente placentero por lo vano, lo absurdamente efímero.

AMIN

sábado, 1 de octubre de 2011

ECO

El eco de la voz de la vida
se levanta en el firmamento
y juega entre los coches y las estrellas
añorando el pasado que nunca se vivió
y el presente que se escapa en una nube muy alta y muy azul
inundada de destellos de rosas contaminadas.

Lucha el mundo en un segundo,
se oyen a través de los ojos los compases del firmamento
y el mar se escapa y se seca
muy cerca de las imágenes de las sombras,
muy lejos del ocaso de los túneles cerrados e inciertos.
Entre el sol y el vuelo,
entre el niño y el viejo,
entre los pájaros y las notas,
un algo se arrastra de irrealidad y miedo.
Un algo de pintor deshecho,
un algo de pintura perfecta,
un algo de vida maravillosa
que rebosa el firmamento.
Locura de sueños sin vida,
afán de fiebre desmedida,
deseo de alcanzar con las palabras
el mundo que se pierde en las miradas.


AMIN

miércoles, 14 de septiembre de 2011

YA

Ya llegó el momento del granizo
sobre losas de metal.
Ya a menudo el frío surca sin distancia
los árboles y su edad.
Ya la loma se empapa con el aire que arrastra
su caudal.
Ya la luz de una escena prohibida retumba
en los pétalos de una flor aún por marchitar.


AMIN

sábado, 10 de septiembre de 2011

LITERATURA

Los signos de la expresión quieren ser universales como el mar,
pero se reducen a su inconsistencia,
vuelcan los sentimientos a arañazos,
transformándolos en pequeños trazos.
Son rasguños intangibles que se abstraen de sí mismos.
Son materia que perece en la imaginación de los hombres.



AMIN